
Al despertar sentí una desolación
tan inmensa en el alma,
que solo pude deshacerme en llanto.
Fue tanto el llorar,
que el cielo se contagió de pena.
Y llovió por tantas horas,
por tantos días,
por tanto tiempo...
Gotas de tristeza bañaron mi cuerpo...
En este día,
el cielo está tan abatido como mi alma
y llueve sin parar,
me llueve en el alma,
porque no estás conmigo,
porque sé que te perdí.....
By: B. Ortiz
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